El Parque Fluvial del Besòs reabre tras la “catástrofe ecológica”

La Diputació de Barcelona ha reabierto este miércoles el Parque Fluvial del Besòs. El espacio ha estado cerrado una semana por el incendio en una planta de disolventes en Montornès del Vallès que obligó a desplazar a al menos 22 dotaciones de los bomberos y que provocó la llegada de vertidos tóxicos al río.

La Agència Catalana de l’Aigua (ACA) decidió prohibir el acceso de manera preventiva el pasado jueves, pero el parque ha podido abrir hoy por segundo día consecutivo tras certificar el mismo organismo que la calidad del agua ha mejorado. La causa sería la evaporación de parte de los agentes contaminantes a lo largo de la semana.

El Besos a su paso por delante de los nuevos pisos del barrio de La Catalana. / LANDON ODLE

El eje verde, que rodea el Besòs en su tramo final hasta la desembocadura, recorre Barcelona, Sant Adrià, Santa Coloma y Montcada, y supuso una gran inversión en tiempo y dinero por parte de diferentes administraciones para recuperar la biodiversidad del río. No está claro hasta qué punto la vida natural ha sido afectada y cuánto tardará en volverse a recuperar.

El director de gestión de la ACA, Diego Moxó, reconoció la semana pasada en TV3 que “el impacto sobre los peces en el rio Besòs es muy alto, no sabemos si total”. “El agua para apagar el fuego fue a parar al alcantarillado pero también al Besós. Recomendamos que la gente se abstenga de usar el agua del río,” advirtió.

La Fiscalía de Barcelona está investigando posibles infracciones en el vertido de sustancias nocivas en los caudales fluviales durante el incendio. El fiscal de delitos contra el medio ambiente abrió diligencias la semana pasada por la contaminación ambiental generada en el accidente.

La decisión fue conocida un día después de que las entidades ambientalistas Ecologistas en Acción y Mollet pel Futur exigieran que la Fiscalía de Medio Ambiente actuara de oficio “para determinar las responsabilidades y sanciones pertinentes por el delito sobre el medio ambiente y la salud de las personas“.

En su comunicado, las organizaciones verdes cargaron también contra las administraciones: “no tomaron las medidas suficientes”, pese a que “tres empresas de Montornès habían sido expedientadas” en octubre, aseguraron.

La planta afectada es el Centro Derpin, del Grupo Ditecsa, que la describe en su página web como una “planta de tratamiento y valorización de residuos industriales peligrosos“.

Otras plataformas por la conservación del medio como Badalona Mar también se han pronunciado reclamando que “se sancionen los culpables de este desastre ecológico”.

En su segundo día de apertura, y una semana después de la emergencia, la fauna de la desembocadura del Besòs parece haber recuperado su vida normal, al menos en parte. Patos, conejos, gaviotas y pájaros de todo tipo campan el Parque Fluvial, y algunos de los visitantes aseguran haber visto peces vivos volviendo a nadar por el río.

“Hemos visto algunos peces grandes desde el puente. Bastante sanos. Estábamos mirando las cavallas y algunos pájaros”, asegura Eddie Aitken, un vecino de Montgat originario de Escocia que ha ido esta mañana al río cámara en mano con su pareja Shiran, de Croacia.

Ambos frecuentan el espacio natural “una vez cada unas cuantas semanas” para ver y fotografiar la fauna que habita el lugar. Hay “una profunda concentración de pájaros aquí en el estuario y río arriba, así que es un buen sitio para ir cerca de nuestra casa”, relata Aitken. [Hay] aves migratorias y todo tipo de cosas”.