Amianto en el corazón de Gràcia

Las eternas obras del contaminado Mercat de l’Abaceria / LANDON ODLE

PATRICIA MAMPEL y LANDON ODLE

El 20 de julio del 2018, los 56 paradistas del Mercat de l’Abaceria se mudaban a unas instalaciones provisionales dispuestas en lo alto del paseo de Sant Joan. Las reformas del mercado debían empezar a principios de otoño de 2018 y acabar, aproximadamente, a finales del verano de 2019. Sin embargo, un año más tarde, las obras siguen paralizadas y se estima que no se acabará el trámite hasta finales de 2022. ¿La causa? 9.000 metros cuadrados de amianto presentes en el tejado.

Miguel Ángel de la Fuente, director del mercado y funcionario del Ayuntamiento de Barcelona, explica que “la idea es empezar a desmontar todo el tema de la cubierta después de fiestas, a mediados de enero. En septiembre/octubre el desmantelamiento de la cubierta estará acabado.” En cuanto a al proyecto de construcción del nuevo mercado, una vez erradicado el problema del amianto, afirma que aún está en periodo de adjudicación, “a principios de enero 2021 empezarán las obras.”

De todos modos, de la Fuente, tranquilo y optimista, enumera las ventajas del actual mercado: “Este mercado provisional no tiene nada que ver con el anterior. Tiene aire acondicionado, es muy bonito y nuevo.” Opiniones que otros comerciantes comparten afirmando que están a gusto en estas instalaciones pero que por otro lado tienen ganas de volver al antiguo y “poner fin a la temporalidad.”

La utilización, producción y comercialización de amianto está prohibida desde el 2002. Sin embargo, existen construcciones previas a esa fecha que aún contienen fibras de este material. Algo seriamente perjudicial para la salud en caso de exposición continua: esta sustancia ya fue calificada como cancerígena en el 1978 por el Parlamento Europeo. Los estudios de la Organización Mundial de la Salud (OMS) también validan esta relación. Otro foco problemático presente en la ciudad es el metro de Barcelona

Pero, ¿tan perjudicial es el contacto con esa substancia para la salud? Hablamos con el doctor Jorge Abad, jefe de Neumología en el Hospital Germans Trias, quien expone la seriedad del tema: “Estas lesiones son de por vida. Existen el RX tórax y el TAC torácico, pruebas médicas que muestran si ha habido algún contacto. Hay que hacer seguimiento y control.” Pero también añade, “es verdad que pacientes en contacto con amianto no desarrollan esa exposición y puede depender de la intensidad y frecuencia del contacto que el paciente ha tenido con las fibras de asbesto.”

Hace unos meses el consistorio aseguró que habilitaría una carpa para envolver el mercado completamente, con una altitud de hasta 5 pisos, todo a modo de prevención para extraer el amianto sin perjudicar a los vecinos que habitan alrededor. El doctor Abad, confirma que las medidas de protección son “evitar el contacto mediante una protección con mascarilla y eliminar ese material de forma controlada para que el polvo de amianto no se disemine.”

Pancarta vecinal frente al Mercat de l’Abaceria, en el barrio de Gràcia (Barcelona) / LANDON ODLE

Los vecinos del barrio y algunos comerciantes temen que las obras se eternicen. Miquel Ros, dueño de la tienda de aceitunas Salvador Ros Vaccaro, situada en la esquina cerca del antiguo mercado, asegura que no espera que se reabra hasta dentro de cuatro años mínimo y, entre risas, dice que “completarán la Sagrada Familia antes que este mercado.” Sin embargo, también afirma que la venta es “igual o incluso un poco mejor que antes.”

Maribel Ampolla, Presidenta de la asociación de vendedores y dueña de un puesto de pescado, también afirma estar contenta con el emplazamiento temporal, “la estancia en el nuevo mercado ha sido positiva porque últimamente en el anterior se estaba muy mal. Ha sido un buen cambio,” sentencia. Cuando se le pregunta por los problemas del anterior, Maribel culpa al estado del mercado, “la gente ya no entraba, estaba muy oscuro, muchos puestos cerrados, no llamaba la atención.”

El mercado provisional de paseo Sant Joan se desmontará cuando se acaben las obras. La estructura del nuevo mercado será la mismo. Eso sí, la cubierta, zona donde se concentra todo el amianto, se cambiará. El nuevo, como en otros mercados reformados, tendrá una parte dedicada los vendedores y otra contará con un supermercado. Opción de la que la presidenta de la asociación no está en contra “según el supermercado que nos pongan. Nosotros atraemos gente para ellos, y viceversa.”

Sin embargo, teme que pase lo mismo que en el Mercat del Ninot, con un Mercadona en sus instalaciones: “la gente va directamente al supermercado, ya no pasa por dentro del mercado. A mí me gustaría que tuviera entrada por el mercado.”

A día de hoy el Institut de Mercats de Barcelona sigue situando la fecha oficial en Navidad de 2020. A pesar de ello, sigue sin haber señal de voluntad por iniciar el desmantelamiento del amianto y, posteriormente, las reformas prometidas.